5 RUTINAS PARA LIBERAR EL ESTRÉS

Nos cuesta mucho liberar estrés en la sociedad en la que vivimos. Estamos educados de una forma en la que damos mucha prioridad a las responsabilidades del día a día, sobretodo el trabajo, y a menudo nos exigimos más de lo que el cuerpo y la mente realmente pueden abarcar. 

Encontrarte san@ no es sólo ir al gimnasio y comer saludable. Si tu mente no está en paz y harmonía con tu cuerpo no tendrás salud por completo. El estrés es el causante de muchos malestares y enfermedades. El cuerpo es tan complejo y puede reaccionar de tantas maneras que desconocemos, que a veces nos complicamos queriendo solucionar “problemillas” que tenemos buscando fuera cuando la solución real es mucho más sencilla y la tenemos dentro. 

Vamos a ver 5 maneras de reducir o liberar el estrés que deberías de hacer a modo de rutina: 

1- Meditación: Por suerte en Occidente ya empezamos a adentrarnos en técnicas orientales y asiáticas como la fabulosa meditación. Meditar lleva su tiempo y esfuerzo (como todo) pero te aseguro que es realmente efectivo para reducir el estrés y liberarnos de pensamientos negativos y pensamientos en bucle. Aprender a despejar tu mente cada día es muy importante. Apúntate a un curso sobre meditación para que puedas aprender la técnica y si por el momento no sabes simplemente haz una relajación consciente prestando atención a tu respiración en cada inhalación y exhalación o busca alguna meditación guiada en youtube. 

2- Yoga: esta disciplina nos permite activarnos y al mismo tiempo relajarnos. Las clases de yoga están perfectamente diseñadas para trabajar tu cuerpo y tu mente al 100%. El yoga es mucho más que una secuencia de asanas (posturas) y un esfuerzo físico. Aprenderás a regular tu organismo a través de la respiración consciente. Practica Yoga al menos 2 o 3 veces en semana y si te encuentras en un período complicado o de mucho estrés, hazlo todos los días. No es necesario que practiques 1 hora si no tienes tiempo. 20 o 30 minutos serán suficientes para adentrarte en esta nueva disciplina para tí (ojo con practicar un yoga demasiado físico, pues el propósito del Yoga no es ese, sino más bien encontrar una conexión a un nivel más espiritual). Te ayudará a tomar conciencia y conectarte contigo mism@, algo muy importante que perdemos con nuestra vida monótona que nos lleva al ritmo del reloj. 

3- Ducha relajante: Si te cuesta conciliar el sueño, has tenido un mal día o sientes mucha ansiedad date un baño o una ducha relajante. La mayoría de nosotros tenemos plato de ducha en casa en lugar de bañera, pero eso no significa que no puedas relajarte. Hay muchas formas de darse un baño y las duchas rápidas están muy lejos de lo que es encontrar la relajación. 

Date una ducha caliente con tu gel de baño favorito, utiliza aromas que te hagan sentir bien y toma conciencia de lo que estás haciendo en ese momento para no ducharte con el piloto automático.

Verdad que solemos bañar a un bebé por las noches antes de acostarlo y le echamos agua por el cuerpo de forma relajada? Intenta trasladar eso a tí mism@ y verás cómo el sueño se hace mucho más placentero. Dormir y descansar bien es vital para reducir los niveles de estrés. Hay una hormona relacionada con el estrés que se eleva cuando éste se dispara (el cortisol) y la falta de sueño es una de las causas. 

4- Aceites esenciales: los aromas tienen la capacidad de transportarnos a otro lugar, son capaces de cambiarnos el ánimo. Utiliza aceite esencial de lavanda para relajarte. Puedes usarlo tanto en almohadillas relajantes especiales para el descanso, o simplemente aplicando unas gotitas en las muñecas a la hora de acostarte. También tienes incienso de lavanda. 

5- Conéctate con la tierra: No te pasa que al tumbarte en la playa, en el bosque, césped o un parque te sientes de otra manera? Aunque no lo creas en ese momento te estás conectando con la tierra. El punto de gravedad en tu cuerpo cambia y tu perspectiva también. Cuando te sientas muy estresad@ acuéstate con los pies descalzos en el suelo. Puede ser sobre una esterilla, una toalla o una manta. Cierra los ojos y realiza unas cuantas respiraciones de forma consciente inhalando por la nariz y exhalando el aire por la boca. Deja caer todo el peso del cuerpo y relájate. Pon música relajante si tienes tiempo de quedarte todo el rato que quieras. Puedes hacer esto todas las noches antes de acostarte verás qué sensación tan placentera! 

Todos los consejos que acabamos de hacer los puedes hacer tranquilamente en casa, no requieren ningún tipo de desplazamiento y les puedes dedicar todo el tiempo que necesites, desde 5 o 10 minutos hasta una hora. 

Mi consejo es que elabores tu propia rutina y la hagas cada día, pues no sirve de nada hacerlo cuando te encuentras en el peor momento y esperar que hagan milagros (aunque sí te harán efecto al instante pero si las realizas de forma repetitiva y continuada potenciarás muchísimo más sus efectos). 

Cuídate por dentro y darte estos momentos de mimos tan importantes para tí. 

Namasté. 

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