EL PLACER DEL AZÚCAR, CÓMO DEJARLO?

Por qué somos tan adictos al azúcar?

A todos nos gusta el azúcar, algunas personas más y otras menos. Quizás seas de los que no comen dulces, no les gusta la bollería industrial o nunca se han desvivido por el chocolate. Todos tenemos nuestros gustos pero lo cierto es que el azúcar no sólo se encuentra en estos alimentos, y aunque no seas fan de ese tipo de comida seguro te gusta el azúcar en otra forma como por ejemplo en refrescos, bebidas energéticas o salsas.

Pero lo curioso es que el azúcar va mucho más allá de lo que es un simple placer por comer. El azúcar es adictivo, totalmente adictivo. Sí, aunque no lo creas lo es y está comprobado científicamente que es 8 veces más adictivo que drogas como la cocaína o la heroína.

Pero el azúcar no sólo nos hace engordar sino que también produce otros efectos negativos en nuestro organismo que no vemos:

  • Ensucia tus intestinos.
  • Afecta a tu sistema hormonal.
  • Causa una gran inflamación en el cuerpo (lo cual desencadena muchas enfermedades metabólicas y cáncer).

El azúcar y el dolor emocional

 

En algún momento de tu vida habrás experimentado esa sensación de tener un mal día, de estar cansad@, de haber discutido con alguien o simplemente de sentirte vaci@ y querer llenar ese hueco con algo dulce. A todos nos sabe mejor un paseito entre amigos o família con un helado o una chocolatina entre las manos verdad?

El azúcar funciona como un opiáceo, es decir te calma, es cómo un narcótico que nos ayuda a aliviar el dolor emocional que se registra en el cinglado anterior del cerebro igual que el dolor físico. Por eso lo utilizamos cuando nos sentimos mal o estamos estresados.

Lo que no tenemos presente es el daño que nos estamos haciendo por dentro. El azúcar refinado entra dentro del grupo de alimentos de calorías vacías como también entra el alcohol. Son alimentos que únicamente aportan calorías a tu cuerpo y que no contienen absolutamente ningún tipo de nutriente.

Además al consumir azúcar nos sentimos más cansados y de peor humor y se convierte totalmente en una adicción porque desestabilizarnos nuestros niveles de azúcar en sangre. Esto provoca un continuo impulso por antojos y comida dulce o carbohidratos como es la bolleria, el pan y todo lo que encuentras en el pasillo de las “porquerias” del supermercado.

Qué sucede al comer azúcar?

Cuando comes azúcar los niveles de glucosa en sangre se disparan dándote un “chute de energía” y de placer. Al momento nos sentimos muy bien pero después estos niveles bajan en picado y entramos en un estado de hipoglucemia lo cual hace que nuestro propio cuerpo nos vuelva a pedir azúcar para estabilizar estos niveles de azúcar en sangre. Nos sentimos más cansados, volvemos a comer azúcar o carbohidratos porque el cuerpo nos lo pide y qué pasa de nuevo? Volvemos a hacer otro pico de insulina y estamos en el mismo punto de partida y así nos pasamos los días y las semanas. Pero si esto lo sumamos con la adicción que crea, el placer y su efecto narcótico en nuestro cerebro, ya tenemos todas las papeletas para volvernos adictos a este ingrediente sin saberlo. Además es un buen foco de desarrollo de otros síntomas y enfermedades.

Cómo puedo saber si soy adict@ al azúcar?

Si te estás haciendo esta pregunta lo más probable es que lo seas. Pero ser adicto al azúcar no quiere decir ser un desesperado/a por comer a todas horas algo dulce y sin fín. Lo que tienes que saber es que si sigues una alimentación como la gran mayoría de la población y no cocinas en casa demasiado, compras sin leer las etiquetas y te apoyas mucho en las comidas de bolsa, lata o precocinada ya estás sufriendo los efectos de este ingrediente. 

Simplemente basta con hacer un detox de azúcar eliminando todo aquello que lo contenga y ver cómo te sientes durante el proceso y después.

No sólo llevan azúcar los dulces, las golosinas y los refrescos. Las salsas, la comida en conserva, en lata, lo que comes en los restaurantes, los medicamentos e incluso la carne, los embutidos y algunos pescados como el salmón ahumado  o el bacalao llevan azúcar. Si no me crees empieza a leer las etiquetas y busca todo aquello que contenga: 

  • Azúcar refinado. 
  • Azúcar de caña. 
  • Dextrosa, Maltosa o cualquier palabra terminada en -osa. 
  • Jarabe de arroz.
  • Jarabe de maíz. 

Y un largo etc. de tipos de azúcares que los añaden a estos productos como forma de conservante por un lado y por el otro como gancho para que los sigas consumiendo y los sigas comprando. Curioso verdad? La industria alimentaria lo tiene todo pensado.

Quizás estés pensando qué pereza ponerte a mirar ahora todo lo que puedes y no puedes comer!  O la típica excusa que ponemos siempre de: “si tuviera que mirarme todo lo que como no viviría!”

Si estás pensando así no vale la pena que sigas leyendo esto, pues todo empieza por querer cambiar y tener fuerza de voluntad en hacer un cambio hacía una vida mejor para tí mismo/a.

Piensas que no puedes comer muchas cosas porque esto es justamente lo que te han vendido en los supermercados, en la televisión y en todo lo que nos rodea actualmente. Un estilo de vida estresante en el que anteponemos responsabilidades y otras muchas cosas por delante de nuestra salud y nos desconectamos de nosotros mismos.

Pero si hubieras nacido entre famílias que se dedican a cocinar el 80-100% de sus alimentos y no conocieras este otro lado del placer inmediato, (de poder tener cualquier dulce o plato al momento sólo comprándolo) todo esto no te parecería tan complicado.

Por eso es más sencillo de lo que te imaginas. Y todo empieza por:

  1. Querer hacer el cambio.
  2. Estar abierto/a a nuevas posibilidades.
  3. Aprender a cocinar nuevos platos.
  4. Prestar atención y dedicación a tu cuerpo.

Hacer un detox de azúcar requiere voluntad y dedicación pero si te apoyas en alguien que pueda ayudarte y en personas que estén en tu misma situación y quieran cambiar sus hábitos a una vida mejor, es mucho más sencillo y placentero de lo que imaginas. En cuanto empieces a ver cómo: 

  • Bajas de peso y reduces celulitis.
  • Tu cuerpo se desinflama alejando enfermedades crónicas y no crónicas.
  • Tus dolores de cabeza, síndrome premenstrual, fatiga, cansancio, dolores crónicos, candidiasis, problemas de tiroides y otro sinfín de síntomas desaparecen.
  • El aspecto de tu piel mejora mejorando tu acné, puntos negros y arrugas.
  • Te sientes de mejor humor, más activo/a y tu rendimiento se dispara.
  • Ahorras dinero en tu lista de la compra.

Verás cómo todo ha valido la pena! De verdad no te apetece probarlo?

Quizás sea algo complicado para hacer por tu cuenta pero si necesitas ayuda sólo tienes que escribirme. Junt@s podemos hacer que salgas de esa espiral viciosa. 

2 comentarios en “EL PLACER DEL AZÚCAR, CÓMO DEJARLO?

    • Para que un producto sea libre de gluten debe especificarlo en la etiqueta, si eres una persona celíaca debes regirte por el distintivo oficial. El sirope de ágave en su origen no tiene por qué contener gluten salvo que sea por contaminación cruzada. Tienes otros endulzases también muy válidos y saludables como el azúcar de coco ecológico o la estevia. Un saludo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *