FUNCIONAN LAS DIETAS? 5 MOTIVOS.

Existen principalmente 3 épocas del año en las que un gran sector de la población que quiere cuidarse decide ponerse a dieta:

1- Semana Santa cuando empieza el buen tiempo y nos vamos acercando al verano.

2-Después de las vacaciones de verano en las que nos hemos desmadrado y hemos comido helados y cervezas a tope.

3- Después de Navidad cuando nos animamos al inicio de año con los nuevos propósitos, esos que no fuimos capaces de conseguir antes ni después de verano.

Qué es una dieta? Es lo mismo dieta que régimen?

En primer lugar quiero hacer una aclaración. Lo que hoy entendemos por dieta los profesionales del bienestar y la salud, no tiene por qué ser un régimen. Un régimen es una restricción de calorías y de algunos grupos de alimentos concretos con el fin de bajar de peso de una forma rápida bajo un plan estricto que por norma general nos crea mucho estrés y dura un tiempo determinado porque es insostenible a largo plazo.

Una dieta sin embargo es un estilo de vida, un tipo de alimentación acorde con tu organismo que le sienta bien a tu cuerpo y que es natural y flexible (la cual puede variar de unas personas a otras) y sí se puede sostener en el tiempo.

También podemos realizar una dieta concreta enfocada a algunos objetivos tales como una limpieza hepática, una desintoxicación u otras dietas enfocadas a tratar otros problemas de salud como candidiasis, problemas de histamina, enfermedades crónicas, inflamatorias, etc. En ese caso debe valorarse el caso de la persona y tener en cuenta sus situación y condiciones.

Funcionan las dietas? Cuál recomiendo.

De estas tres anteriores que he mencionado descarto rotundamente el régimen. Someterte a un plan de alimentación de este tipo, tan restrictivo, contando calorías constantemente y haciendo un corte brusco en el grupo de alimentos que estas consumiendo está totalmente desaconsejado. Si tomas esta decisión o lo has hecho alguna vez, verás como al poco de los días empiezas a sentir mucha ansiedad por la comida y mucho estrés. Esto provoca un aumento de la secreción de algunas hormonas como el cortisol (la hormona del estrés) lo cual no te beneficia no solo a nivel mental sino que además cuando sube el cortisol también nos cuesta más bajar de peso.  Y mucho peor hacerlo justo cuando salimos de unas fiestas como las navidades en las que hemos comido de forma exagerada todo tipo de alimentos grasos, llenos de azúcar y procesados porque vas a pasar de comer todo esto a de repente suprimirlo todo por completo y controlar las porciones de forma rigurosa, lo cual es un cambio muy brusco para tu organismo y tu mente.

Mi consejo es que después de fiestas o vacaciones vuelvas a una alimentación equilibrada y natural y aproveches para hacer pequeños cambios de forma progresiva.

Motivos por los que no te recomiendo “ponerte a dieta”

Veamos los motivos por los cuales no te recomiendo hacer un régimen o “ponerte a dieta” como dicen muchas personas:

  1. Estar a dieta o régimen te crea estrés y  te pone de mal humor: Algo que desajustará tu sistema hormonal y que a su vez puede tener consecuencias como irritabilidad, insomnio y aumento de peso (puede sonar contradictorio pero cuando lleves unas semanas verás como tu cuerpo se estanca). De verás te vale la pena estar así? No disfrutar del día a día, de la compañía, de tu trabajo o tus tareas y sintiéndote mal constantemente?
  2. Tu peso se estancará tarde o temprano: Si bien es cierto que someterte a un régimen hará que bajes de peso las primeras semanas, llegará un punto en el que tu peso ya no bajará más. El cuerpo es sabio y si haces restricciones muy exigentes o te saltas comidas tu propio organismo aprovechará “lo poco” que le des para guardarlo entre sus reservas. Lo que antes te funcionaba ahora no te funcionará y cada vez tendrás que comer menos para conseguir los mismos resultados. Un círculo vicioso que puede terminar muy mal.
  3. Corres el riesgo de obsesionarte y aumentar tu ansiedad por la comida: Una relación muy poco sana contigo mism@. La forma en la que te relacionas con la comida y como te comportas frente a ella dice mucho más de ti de lo que imaginas. A veces encuentro muchas personas que pese a estas recomendaciones se encabezonan en hacer dietas estrictas porque alguna vez en sus vidas les funcionó o porque no tienen la suficiente paciencia para ir por el camino largo. La impaciencia puede llevarte a tomar malas decisiones. El mirar las calorías constantemente y privarte de algunos alimentos necesarios para tu cuerpo pueden pasarte factura. Poco a poco sin darte cuenta empezarás a mirarlo todo más y más de forma obsesiva, otras personas restringen sus cantidades al máximo y algunas incluso hacen compensaciones al día siguiente saltándose comidas o haciendo ayunos de una forma muy poco natural (el ayuno es sano siempre y cuando se haga con consciencia y bajo una experiencia previa pero este es otro tema a tratar que hablaremos otro día). Contra más restricciones le des al cuerpo más querrás comer, más pensarás en comida y más ansiedad y actos compulsivos tendrás a la hora de comer o los días que te des “permiso” para comer lo que quieras (el día libre, día comodín o cheat meal). Este tema me toca muy de cerca así que créeme que es bien fácil caer en estas trampas sin apenas darte cuenta. Al final no solo sufrirá tu cuerpo sino tu mente y tu bienestar, y llegará un día que abandonarás de todos modos porque es algo insostenible en el tiempo y muy poco saludable.
  4. Puedes tener una falta de nutrientes con sus respectivas consecuencias. Existen numerosos tipos de dietas, he estudiado más de 100 tipos diferentes y todas aseguran ser la solución a nuestros problemas pero lo cierto es que debes andarte con mucho ojo aquí. El hecho de que conozcas a alguien que le haya ido muy bien una dieta o te enseñen testimonios de otras personas no significa que esa sea la solución para ti. Además muchas veces esos resultados no se enseñan a largo plazo por lo que no sabemos qué pasa después. Dietas altas en proteína como la famosa Dukan o Atkins pueden dañarte seriamente órganos como el riñón. Cuando te sometes a un régimen y quitas grupos de alimentos de forma prolongada tu cuerpo se resiente aunque no lo estés viendo y a largo plazo sentirás las consecuencias. He visto personas que bajaron mucho de peso y luego recuperaron el doble, otras que no aguantaron más de 3 días porque se sentían débiles y así con muchas de estas dietas. Tu cuerpo necesita todos los nutrientes necesarios para su funcionamiento. Con esto no digo que debamos comer de todo y siempre. Una cosa son los nutrientes y otras los alimentos que los contienen. No hay que comer de todo y en poca cantidad, hay que comer aquellos alimentos que tu cuerpo sí necesita por que son sanos y te aportan los nutrientes necesarios y suprimir los que son perjudiciales para tu salud y tu sobrepeso, en ese caso solo deberás buscar los nutrientes que tenían esos alimentos en otros alimentos aptos para tu situación.
  5. Efecto rebote. Este es el punto que menos le gusta oír a la gente. Qué, que una dieta me va a hacer adelgazar y luego me hará engordar el doble? Qué clase de bobería es esa! Pues siento decirte que no lo es en absoluto y si no lo crees prueba. Como he comentado anteriormente, con estas dietas sometemos al cuerpo a mucho estrés y muchos cambios repentinos de forma exigente. Sabes qué hará tu cuerpo en cuanto tenga la oportunidad de volver a la normalidad? Desmadrarse por completo, y tu mente también. Piensa en algo: estarás toda la vida comiendo así? TODA LA VIDA? Si la respuesta es no, no lo hagas. He oido mil y una veces personas que me decían “hice esta dieta y la verdad es que me fue muy bien! Aunque luego me descuidé y cogí algo de peso PERO ME FUE MUY BIEN!” y yo te hago reflexionar… de verás te fue tan bien? Si te fue tan bien por qué necesitas volver a bajar de peso? Por qué no estás satisfech@ con tu cuerpo o tu salud ahora mismo? Todos bajamos de peso cuando restringimos calorías, hacemos algo de ejercicio y cambiamos hábitos en nuestra vida. Podrías bajar peso incluso a base de hamburguesas del McDonald’s pero crees que eso sería la solución? No lo es, lo que te ha funcionado unos meses pero no has podido mantenerlo y ha hecho que tu cuerpo vuelva a su estado original o incluso peor, no puede funcionarte. Lo que funciona tal y como hemos comentado, es una dieta basada en un estilo de vida con el que te sientas cómod@ y feliz y tu cuerpo lo agradezca en todos los sentidos no sólo bajando de peso.

 

Cómo debo comer para perder peso?

Si pasabas por aquí con la idea de ponerte a dieta y tenias la motivación a tope quiero que sepas que mi propósito no era en absoluto desanimarte . Sigue con esa motivación pero utilízala en la dirección correcta. Ya sabes que cada caso es distinto y que mi recomendación es que te pongas en manos de un profesional para que pueda ayudarte en tu situación. Voy a darte algunas pautas generales para bajar de peso pero a veces la clave no es la pauta si no saber hacer click para encontrar la fuerza y la motivación de manera que esa pauta no se convierta en una obligación sino en un cambio de hábito para toda la vida con el que puedas sentirte bien, encontrar tu peso ideal y disfrutar de la vida! Eso es justamente lo que transmito en mis asesorías. En lugar de dar un listado cerrado como si de un régimen se tratara, trato cada caso de forma particular, ofreciendo las herramientas necesarias para poder hacer esos cambios que cada uno necesita en distintos momentos de nuestra vida para que forme parte de un proceso de cambio al 100% en nuestra vida.

 

4 Consejos para recuperar tu peso después de Navidades o después de un período de vacaciones.

1- Hacer ejercicio: alimentarse correctamente es necesario y aunque no entre en tus planes hacer un entrenamiento, te recomiendo que te lo plantees seriamente. Empieza poco a poco con pequeñas rutinas de 20 o 30 minutos. Si haces click aquí encontrarás algunas rutinas que puedes combinar. También tengo un reto de 21 días camina con crys y si te suscribes  aquí recibirás cada semana en tu email contenido de valor totalmente gratuito.

2- Hidratarte bien: Te dejo dos enlaces directos para que empiezes a hidratarte por las mañanas nada más despertar. Esto ayudará a eliminar todas las toxinas acumuladas tras los excesos y obtendrás otros muchos beneficios que puedes ver haciendo click aquí. También te dejo este otro enlace por si te cuesta hidratarte durante el día (haz click aquí para verlo).

3- Aumentar la cantidad de frutas y verduras: Venimos de un período en el que quizás hemos comido mucha proteína y carbohidratos refinados y pocos alimentos fresas como vegetales o frutas. La hidratación no está solo en el agua, también puedes hidratarte a través de alimentos frescos como el pomelo, la naranja, la piña u otros cítricos y vegetales frescos de hoja verde cruda como cualquier variedad de lechuga, espinaca, acelgas y otros alimentos como los tomates.

4- Eliminar los productos procesados y refinados: Come productos integrales de calidad y a ser posible ecológicos. En mi E-book encontrarás muchas opciones de desayunos sin la necesidad de recurrir a la bollería industrial o los cereales refinados del supermercado. La comida procesada está llena de grasas no saludables, hidrogenadas, transgénicos y azúcar blanco u otros edulcorantes artificiales.

Si tienes alguna pregunta o has tenido alguna experiencia con alguna dieta que hayas hecho a lo largo de tu vida puedes escribirme aquí abajo en comentarios. Si necesitas ayuda o quieres contarme un caso más personal también puedes escribirme a info@cristinaraya.com 

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