Qué es el hambre emocional?

Identifica si sufres hambre emocional y conoce cómo puedes solucionarlo.

Existen dos tipos de hambre, el hambre fisiológica y el hambre emocional. La primera se refiere al hambre natural que sentimos cuando nuestro organismo nos pide combustible para seguir funcionando y poder hacer todas las acciones diarias. Sería lo más parecido a cuando te “ruge el estómago” avisándote de que hay que hecharle leña al fuego para que no se apague.

La segunda, el hambre emocional, es ese tipo de hambre o ansiedad que sentimos de forma repentina o constante y que suele decantarse por alimentos que reúnen ciertas características.

Por norma general apetecen alimentos de alta densidad calórica o que producen un efecto de placer instantáneo en nuestro cerebro . Estos son los grupos principales:

  • Carbohidratos: patatas, pastas, masas, pan o cualquier alimento que esté hecho a base de harinas y derivados.
  • Comidas o alimentos con alto contenido en grasas saludables y no saludables (grasas trans): Aceites en múltiples versiones (oliva, girasol, coco, etc), mantequillas, derivados lácteos, etc. (Los encontrarás en la gran mayoría de snacks y comida basura).
  • Azúcar: Sientes un deseo incontrolable de tomar azúcar en varias formas (bollería, chocolate, bebidas azucaradas que pueden ser refrescos o zumos industriales, etc.)

Como puedo saber si tengo hambre emocional?

Señales que te indican que el hambre que sientes no es un hambre fisiológica (real): 

  • Te apetecen constantemente alimentos que pertenecen a los tres grupos que has leído anteriormente.
  • No puedes pasar ni un día sin tomar ningún alimento perteneciente a esos grupos (mucha gente dice que no puede vivir sin chocolate o comer algo dulce durante el día, personas que no pueden vivir sin comer pan, o gente que no se siente saciada si no le añade aceite al pan, queso a la pasta, etc.)
  • Comes grandes cantidades de comida a pesar de sentir que tu estómago ya está lleno.
  • Picoteas durante todo el día.
  • Sientes “hambre” y comes de nuevo antes de que hayan pasado aproximadamente unas 3 horas entre comidas (teniendo en cuenta que te alimentaste bien).
  • Comes cuando sientes alguna de estas emociones sin apenas darte cuenta: malhumor, desánimo, tristeza, vacío, euforia, aburrimiento, estrés, ira u odio.
  • Experimentas unas ganas repentinas de comer algo y si no lo haces te irritas o te pones de malhumor.
  • Comes de forma compulsiva y no puedes parar a pesar de sentir que ya estás lleno/a (atracones).
  • Te sientes mal después de haber comido algún tipo de alimento que no querías comer (culpa).

Cómo puedo controlar las ganas impulsivas de comer? 

 

Seguro que ahora esperarás la herramienta mágica que te ayude a controlar tus atracones o tu ansiedad con la comida. Una manzana quita hambre, chupar una ramita de canela, un té antiansiedad o algo así pero lo cierto es que no. En mi caso sufrí trastorno por atracón (puedes leer mi historia aquí) y es algo que aparece en nuestra vida de forma silenciosa hasta que llega un punto en el que es incontrolable, por eso te aconsejo que si te ves reflejado/a en alguno de los puntos que hemos comentado empieces ya a ponerle solución.

Ningún batido o barrita protéica, infusiones, manzanas, chicles u otros tips que rondan por ahí serán nunca una solución definitiva a este problema. Esos trucos solo sirven para poner un parche y generar más estrés o ansiedad lo cual crea una espiral interminable. 

Herramientas reales para reducir el hambre emocional:

En los siguientes puntos puedes ver los puntos clave para empezar a trabajar el hambre emocional. Quiero decirte que ninguno de estos puntos funcionará por si solo, se deben dar todos de forma orgánica y adaptándolos a tus necesidades pero si quieres salir de esta espiral puedes conseguirlo con esto:

  • Practicar ejercicio físico.
  • Meditar.
  • Llevar una alimentación limpia, libre de procesados y equilibrada.
  • Tener una flora intestinal saludable (con alimentación y gestión de emociones porque la flora intestinal afecta y se retroalimenta de tus acciones y emociones y viceversa).
  • Trabajar tus emociones (con un profesional especializado en este tema que pueda guiarte y ayudarte durante el proceso).

La solución definitiva que te va a librar de sufrir hambre emocional es justamente lo que la palabra indica: las emociones. Si trabajamos en las emociones y buscamos el origen que te causa comer más de la cuenta y apoyarte en alimentos calóricos o que te generan una recompensa automática de placer (azúcar) podremos solucionar el problema de raíz y liberarnos por fin de esa dependencia (porque en el momento que la comida te domina y no decides tú lo que quieres o no quieres comer, se genera una dependencia). Pero hay otras cosas que has visto en la lista anterior que van ayudar a reforzar mucho todo este trabajo (tanto física como mentalmente).

Cómo trabajo mis emociones?

Aquí puedes escoger múltiples caminos pero la base de todo es identificar tus emociones, aprender a gestionarlas y conocerte mejor. (En algunos casos será aconsejable hacer paralelamente un trabajo psicológico con un terapeuta especialista en esta rama. Es importante que sea especialista).

En mi caso trabajo las emociones de forma física, mental y espiritual a través del  entrenamiento personal y las asesorías de Health Coaching. Buscamos el origen que causa todo esto trabajando con herramientas de crecimiento personal y autoanálisis.

Qué significa eso?

Cuando hay un conflicto de base sin resolver con un componente emocional necesitas:

  • Aprender a identificar las distintas emociones que experimentas a lo largo del día (a veces confundimos ira o rabia con tristeza por ejemplo, otras nos sentimos vacíos y no nos damos ni cuenta ni sabemos por qué). Es importante aprender a identificar qué estás sintiendo en cada momento para poder poner solución.
  • Saber por qué estás experimentando esa emoción.
  • Saber cómo puedes poner solución a la situación que te está provocando esa emoción.
  • Tener herramientas reales para poder combatir todo esto y anticiparte a los hechos.

Todos estos puntos que ves se trabajan desde la parte mental pero no olvidemos la parte física porque el cuerpo “almacena” y absorbe todo lo que sientes (de ahí los problemas de sobre peso y enfermedades de diversos tipos).  Para ello utilizamos ejercicios específicos y patrones de movimiento que nos  ayudan a drenar y canalizar esas emociones.

Te pongo ejemplos:

  • Entrenamiento Hiit o de fuerza explosiva si necesitas drenar y canalizar tu rabia.
  • Yoga si necesitas conectar más con tu esencia, aprender a escucharte cuando sientes un gran vacío aparentemente inexplicable.
  • Baile o expresión corporal si necesitas drenar la tristeza.

Cada caso será diferente y puede que incluso en algunos necesites combinar varias prácticas.

Recuerda que es un camino y no una línea recta. Debes trabajar todos y cada uno de los puntos mencionados y tener paciencia. Contra más años lleves siguiendo un tipo de patrón más cuesta romperlo. Yo pude romperlo a pesar de que creía que eso nunca llegaría pero en mi historia te lo cuento todo.

Puedes ver más sobre el hambre emocional en este vídeo (Haz click para verlo).

En el blog puedes encontrar más artículos que te ayuden a complementar tu trabajo para poner solución al hambre emocional.

Lee mi otro artículo sobre la ansiedad con la comida.

5 rutinas para gestionar el estrés.

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2 comentarios en “Qué es el hambre emocional?

  • A mi me pasa que cuando estoy en cada aburrido me da por comer. Solución intentar siempre estar haciendo algo: leer, deporte, tareas de la casa, practicar aficiones… Si me quedo parado acabo abriendo la nevera…

    • Pues sí esto es muy común y nos pasa prácticamente a todos. Cuando sentimos ese vacío y no sabemos qué hacer comemos porque nos genera una recompensa inmediata. Gracias por compartirlo Antonio!

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